“Perro que Come Perro” es un cortometraje de terror folk con tintes de drama juvenil. En este proyecto me desempeñé como guionista, director y productor. La historia gira en torno a un grupo de estudiantes que, durante una salida académica, es atacado por una criatura en el bosque. En su intento por escapar, encuentran refugio en un asentamiento misterioso, donde pronto descubren que el peligro no ha terminado.
Este proyecto busca generar miedo al explorar cómo, en ocasiones, no hay vuelta atrás. A través de una atmósfera opresiva y simbología religiosa, propone una crítica al fanatismo, la manipulación y la traición entre personas bajo presión.
El cortometraje se financió parcialmente gracias a una campaña de crowdfunding en Kickstarter, donde logramos reunir el respaldo de una comunidad interesada en propuestas frescas dentro del cine de terror independiente. Además, recibimos apoyo de patrocinadores externos comprometidos con el desarrollo artístico local.
El diseño de la criatura estuvo a cargo del artista Mario Castro. Se basa en la fusión del mito mesoamericano del Tecuán y el Wendigo. Esta combinación crea un monstruo original que simboliza temas centrales del cortometraje, como la traición, el fanatismo y la pérdida de la humanidad.